Las Fintech lucen como un sólido proveedor de soluciones para todas aquellas personas no bancarizadas que utilizan el recurso de enviar dinero a sus familias en otro país, ofreciendo comisiones más bajas que las entidades tradicionales, así como menores tiempos de envío y una accesibilidad continua las 24 horas del día. 

En 2020, cuando la pandemia frenó toda actividad económica y produjo millones de pérdidas de empleo, el elemento que mantuvo el flujo de recursos hacia las familias fue el envío de remesas desde el extranjero; no obstante, a pesar de ello, dicha práctica sigue percibiéndose como un proceso complejo, el cual consume tempo y es tanto riesgoso como caro. 

Se trata de un tema de alta relevancia sobre todo después de los resultados expuestos por el Banco Mundial (BM), ya que las remesas apuntan a consolidar un crecimiento de 7.3% en 2021, alcanzando los 589 mil millones de dólares, siendo México el país latinoamericano con mayor recepción y tercero a nivel mundial, al alcanzar 53 mil millones de dólares. 

Las remesas se mantienen como una constante en países en desarrollo como México, donde además se le suma el continúo tránsito de migrantes de otros países, que al quedar varados también reciben dinero de sus familiares ya establecidos en Estados Unidos y Canadá; de modo que es un mercado muy amplio para las empresas Fintech. 

De acuerdo con datos del Banco de México, el crecimiento del envío de remesas a México ha aumentado a un ritmo de entre 10% y 14% a tasa anual, lo que supone que dichos ingresos superan lo generado por otras actividades e industrias. De hecho, sus beneficios se reflejan en 1.8 millones de hogares mexicanos. 

Uno de cada 20 hogares se beneficia de las remesas; sin embargo, el envío de estas se sigue segmentando entre transferencias electrónicas, así como órdenes de pago y efectivo o en especie. Por otro lado, hace un par de décadas, entre el 30% y 40% de remesas fluían a través de giros postales o bancarios; no obstante, el coste sigue siendo un tema álgido al sobrepasar una media de 6.4% de la cantidad enviada. 

Las Fintech saben de la importancia de las remesas en economías de países en América Latina, Asia o África, y a través de la digitalización buscan facilitar los envíos de dinero, cobertura de servicios financieros o pago de impuestos, acercando soluciones innovadoras que disten de la tramitología del sistema bancario tradicional. 

Incluso, tal es la relevancia de las Fintech en dicha materia, que un gigante de este segmento como Western Union, planea alianzas con empresas de tecnología financiera para facilitar la recepción y envío de dinero, evolucionando la activación de soluciones cross border, de forma segura y conveniente para los usuarios.